Branders con marca propia: Wally Olins

La mayoría de profesionales y de sectores suelen tener un “mito”, una referencia o “alguien” a quien le deben la existencia de la disciplina que practican. Pues bien, en nuestro mundillo tenemos a Wally Olins, pionero del Branding y, como ha acabado demostrando el tiempo, toda una marca en sí mismo.

Lo que la mayoría sabrá de Wally Olins es que ha sido una figura clave en el desarrollo e implantación del Branding a nivel internacional. Fundador de dos de consultoras de marca de referencia y artífice de grandes proyectos de creación y gestión de marcas como Vueling, Orange o British Telecom. Todos bebemos un poco de sus ideas en nuestro día a día.

Pero… ¿cómo ha acabado siendo una marca?

Desde The Mood Project os damos cuatro claves por los que Wally Olins ha acabado convertido en una auténtica marca:

1. Su visión y proactividad: El Branding corporativo y de naciones
En un sector donde la marca eran logotipos y mensajes que trabajaban el estilo buscando sobre todo diferenciación y posicionamiento, Wally Olins logró convencer al mundo de que las empresas debían ir más allá de la forma y buscar el “fondo”. Es decir, encontrando aquellos significados y activos intangibles que fueran suyos para ser así relevantes, generar reputación en beneficio de su oferta.Para ello, era necesario desarrollar (¡y comunicar!) una cultura interna y una forma de trabajar. Hacer además de decir, y no sólo convencer al público externo, sino enamorar también al interno.Su trabajo corporativo le ayudó, en sus últimos años, a innovar de nuevo y llevar el branding corporativo a un nuevo contexto: El Branding de naciones.

 

 

2. Su metodología: Los cuatro vectores
Para Wally Olins, hacer vivir a una marca tal y como él la entendía significaba trabajar cuatro ámbitos clave en la organización: Sus personas (empleados, directivos, y otros públicos de interés como accionistas), sus entornos (físicos como el punto de venta pero también, y sobre todo hoy, digitales como la web), sus productos y servicios, y evidentemente su comunicación. Sólo a través de una gestión integrada de estos cuatro vectores y de alinear sus puntos de contacto alrededor de la idea central de la marca se puede hacer vivir la experiencia que se desea transmitir.

FOTO VECTORS


3. Su actitud: Ácido e Inconformista

En su día a día, muchos veían a Wally Olins como una especie de Dr.House, un genio sarcástico e irónico. Una actitud atrevida y honesta que a Wally le ayudó en la misión de dar a conocer una nueva manera de hacer Branding. Un par de ejemplos:

  • Por una parte, le ayudó a transmitir confianza a sus clientes. Wally no era un amigo, era un profesional al que se contrataba para que dijera exactamente lo que pensaba.
  • Por otro lado, hizo disfrutar al público en general. Éste, además de aprender gozaba con ese toque personal de Wally para explicar a su manera cualquier cosa.

 

FOTO ACTITUD

4. Su aspecto: Gafas y pajaritas

Aunque Wally nunca llegó a admitir que las gafas y pajaritas fueran un recurso pensado para hacer marca, es cierto que todos asociamos sus ideas y actitud con ese par de prendas. Muchas fotos, a raíz de su muerte, lo recuerdan con estos dos elementos unidos.


FOTO LOOKComo vemos, el legado de Olins va más allá de su thinking y habla, sobre todo, de una actitud. De buscar nuestras propias ideas, de compartirlas y de hacerlo como verdaderamente creamos. Porque, como decimos en The Mood Project, si queremos hacer avanzar el Branding hemos de pensar que no todas las reglas están escritas. 

¡Nosotros hacemos las reglas!

Categorías Casos Prácticos, Cultura Corporativa

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