Utilizamos cookies para mejorar la experiencia de nuestros usuarios. Aquí puedes encontrar más información acerca de las cookies. Aceptar y cerrar este aviso
Por Laura Machado | 11 junio, 2018

Ejercita la manipulación

Si te ha llamado la atención el titular de este post puede ser que te haya sucedido una de las siguientes tres cosas: (1) que te hayan saltado las alarmas ante afirmación semejante y aun así quieras darme una oportunidad de que me explique, (2) que quieras terminar de leerme para tener más argumentos para juzgar una afirmación tan poco Mindfulness, o (3) que en el fondo pienses como yo (Pequeñ@ manipulador@ pervers@ ;P). Aunque de ser así, tampoco es que vayas a reconocerlo. ¡Nunca!

Lo primero que quiero que sepas, y es el tema sobre el que me gustaría hacerte reflexionar, es que el hecho de que hayas abierto este artículo dice más de ti que de mi. ¿Por qué?

  1. Porque yo solo he puesto 3 palabras en un orden X. El significado, el juicio y la historia se la has dado tú.
  2. Porque has sido tú el que ha decidido que esas palabras merecen que les dediques una parte de tu valioso tiempo. Y lo más probable es que esperes a cambio algún tipo de recompensa/satisfacción.
  3. Porque me conoces en persona y al ver mi nombre has querido ver lo que escribe esta loca.

Los significados, motivos o satisfacciones que busques en este post se crean a partir de tu manera de ver y entender la realidad, de tu personalidad, y por eso son importantes en tu vida. Entonces, ¿qué hay de malo en escucharte y darte lo que buscas?.

En mi opinión la manipulación con buena voluntad existe y se basa en una sola premisa: el concepto Win-Win. Por ejemplo, ¿sabes qué es lo que llevaría a tu cliente a pagar más? Quizás le mueve su propia imagen. En ese caso puede que el prestigio de tu empresa sea un argumento clave. Tal vez le mueve moverse cuanto menos mejor. Entonces puede que mostrarle cómo puedes liberarle de su carga de trabajo te ayude.

Creo que puedes liberarte de toda culpa cuando sabes que el resultado de la manipulación os beneficia a ambos, y para ello tienes que ser consciente del proceso. Sé que los anteriores son ejemplos algo facilones, pero solo son el final del camino de un proceso un poco menos obvio y que requiere de práctica y perfeccionamiento, la manipulación consciente:

  • ESCUCHA, pero de verdad. Lee entre líneas, haz las preguntas indicadas, memoriza…
  • MIRA a la persona que tienes enfrente como un todo; no solo es un empleado o un compañero de trabajo, es padre, es madre, es alérgico; lo mismo con tus clientes o con tu jefe.
  • FANTASEA: Intenta imaginar el día a día de esa persona, sus preocupaciones, ponte en su lugar.
  • PREGÚNTATE: ¿Cómo puedo ayudarle? ¿Qué tengo yo/mi trabajo que le haga la vida mejor? ¿Busca un guía o un acompañante? ¿Qué crees que espera de ti?
  • Y por último ADAPTA la información, los mensajes, la forma que estos tienen, el momento en el que los das, etc.

Quizás verlo de este modo te tiente a empezar a manipular con consciencia, o puede que sigas temiendo terminar en el infierno. Yo por mi parte espero haber sabido satisfacer a todos con este post. Tanto a los que ansiabais respuestas menos polémicas que el titular, como a los que buscabais motivos para despellejar el post, como para esos pequeños manipuladores perversos que solo queréis sentiros un poco menos solos en el mundo. En cualquier caso no me juzguéis, la manipulación consciente es una técnica que se entrena y perfecciona. Work in progress.